DIARIO CLARIN El empresario argentino Alejandro Burzaco se presentó ante la policía de un pequeño pueblo cerca de Suiza de tal forma a alivianar su pena con la intención de colaborar en la investigación llevada adelante por el FBI, el 27 de mayo pudo escabullirse del hotel de Zurich mientras agentes Norteamericanos ingresaban a arrestar a altos dirigentes de la FIFA.
El ex CEO de Torneos se entregó a la policía de la ciudad de Bolzano, a pocos kilómetros de la frontera con Suiza, acompañado de cuatro abogados. Lo hizo luego de haber ingresado al país con su pasaporte italiano (también presentó el argentino) y, según se informó, su presentación fue “voluntaria”. Era buscado por Interpol, que había emitido “alertas rojas” para agilizar su captura y poder extraditarlo hacia Estados Unidos.
Ayer se supieron más detalles de cómo pudo escapar de la redada de hace 14 días, en la que el FBI arrestó a siete dirigentes y empresarios de FIFA en un hotel de Zurich. El diario francés Le Matin dijo que Burzaco, siguiendo su costumbre de levantarse temprano, fue uno de los primeros en dejar su habitación para bajar a desayunar. Allí fue cuando, casi de madrugada, vio ingresar a los agentes del FBI. “Como si nada pasara, permaneció inmóvil, desayunando y fingiendo ser un cliente anónomo, escondido detrás de una fuente llena de medialunas”, dice el diario, y cuenta que vio salir esposados a todos sus conocidos. Cuando un empleado le dijo que su habitación también había sido registrada, pagó su cuenta y se fue. Estuvo con paradero desconocido hasta ayer.
Burzaco es uno de los empresarios argentinos involucrados en el caso FIFA, los otros son Hugo y Mariano Jinkis, que también estarían por entregarse. Está acusado por el delito de lavado y blanqueo de dinero sucio cuya pena prevista en Estados Unidos es de 30 años de cárcel, pero podría verse reducida si aporta información trascendental a la investigación. Según la denuncia, los tres habrían pagado coimas de US$ 110 millones, a través de la empresa Datisa a los dirigentes de la Conmebol, para tener los derechos televisivos y de comercialización de las Copas América 2015, 2019 y 2013 y Centenario 2016 .
El ex CEO de Torneos se entregó a la policía de la ciudad de Bolzano, a pocos kilómetros de la frontera con Suiza, acompañado de cuatro abogados. Lo hizo luego de haber ingresado al país con su pasaporte italiano (también presentó el argentino) y, según se informó, su presentación fue “voluntaria”. Era buscado por Interpol, que había emitido “alertas rojas” para agilizar su captura y poder extraditarlo hacia Estados Unidos.
Ayer se supieron más detalles de cómo pudo escapar de la redada de hace 14 días, en la que el FBI arrestó a siete dirigentes y empresarios de FIFA en un hotel de Zurich. El diario francés Le Matin dijo que Burzaco, siguiendo su costumbre de levantarse temprano, fue uno de los primeros en dejar su habitación para bajar a desayunar. Allí fue cuando, casi de madrugada, vio ingresar a los agentes del FBI. “Como si nada pasara, permaneció inmóvil, desayunando y fingiendo ser un cliente anónomo, escondido detrás de una fuente llena de medialunas”, dice el diario, y cuenta que vio salir esposados a todos sus conocidos. Cuando un empleado le dijo que su habitación también había sido registrada, pagó su cuenta y se fue. Estuvo con paradero desconocido hasta ayer.
Burzaco es uno de los empresarios argentinos involucrados en el caso FIFA, los otros son Hugo y Mariano Jinkis, que también estarían por entregarse. Está acusado por el delito de lavado y blanqueo de dinero sucio cuya pena prevista en Estados Unidos es de 30 años de cárcel, pero podría verse reducida si aporta información trascendental a la investigación. Según la denuncia, los tres habrían pagado coimas de US$ 110 millones, a través de la empresa Datisa a los dirigentes de la Conmebol, para tener los derechos televisivos y de comercialización de las Copas América 2015, 2019 y 2013 y Centenario 2016 .

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