El Decano una vez más no pudo mostrar capacidad de empuje bajo la presión de público y término con un agrio empate sin goles que con la combinación del triunfo Azulgrana lo pone en una finalisíma ante la entidad de Barrio Obrero con el riesgo de perder el título número cuarenta.HOY.com: El campeonato pasó a cuarto intermedio porque Olimpia, más allá de sus intentos desordenados y la presión que instaló sobre el rival no fue capaz de cerrar las jugadas.
Santaní se le plantó firme. No tenía la intención de dejarse estar porque estaba con la responsabilidad de hacer la hazaña para seguir en Primera.
Y casi lo logra al cierre del partido, cuando Víctor Aquino anota un gol pero que se lo anula Eduardo Cardozo por un adelantamiento que no existió en apariencia.
Aquello se daba en momentos en que la pulseada era de ida y vuelta. Olimpia proponía y dejaba el alma en cada ataque, y Santaní corría de contra para dar el zarpazo.
Pero en cada llegada al arco santaniano, las acciones se diluían en el mar de las imprecisiones, la ansiedad y el nerviosismo. Tal parece que tanta gente superaba al equipo que sentía indudablemente una triple carga psicológica.
Y el empate al final termina siendo un capítulo tenebroso que parece conducir a repetir el infortunio del 2012, cuando en el clásico se le fue el campeonato que de antemano parecía tenerlo ganado.
Para peor, toda aquella gente que aclamaba jubilosamente el nombre de Francisco Arce a la llegada al club de este, hoy le pidió furiosamente que se vaya.
La muestra del desespero era tan elocuente, que en vez de asegurar de una vez la corona la dejó tan en riesgo que ahora debe ir a un mano a mano con su tradicional rival, como si le faltase más quebrantos…